jueves, 12 de agosto de 2010

ultima parte del discurso de alem

Yo nunca olvidaré la noble y altiva eonducta de la juventud argentina, euando corrió presurosa hasta los campos sangrientos del Paraguay; y allí, entre los fulgores rojizos del combate exterminador, cada joven luchaba heroicamente y moría con sonrisa plácida, salundando con su última mirada las fajas gloriosas de nuestra bandera.do con su última mirada las fajas gloriosas de nuestra bandera! Y bien, señores; al terminar, os confieso que mi corazón se llena de alegría en presencia de este movimiento varonil, noble y levantado de la juventud, que así demuestra que posee la más grande cualidad del hombre : el carácter. Conservadlo siempre puro, moral y justiciero; no desfallescais en esta grande obra que iniciais llena de fe y de entusiasmo, y si alguna vez necesitáis la ayuda de un hombre joven de largas barbas, pronunciad mi nombre, y correré presuroso a ocupar mi puesto con el ardor, la fe y la esperanza de los primeros años !

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